ORZA EN LAS CIMAS Y CANALES MÁS INSÓLITAS DEL MACIZO ORIENTAL

Dentro del calendario de actividades del Club para este 2019 se han realizado dos actividades en el enclave del Macizo Oriental de los Picos de Europa, catalogadas de especiales dado la extrema complejidad del terreno. Son éstos, territorios más abruptos, desconocidos, menos transitados quizá y que hacen las delicias de aquellos montañeros más experimentados en busca de cimas imposibles.

«Territorio Rebeco» como ellos mismos los han bautizado ya que en bastantes momentos solo es posible atravesarlo con cierta seguridad aprovechando las trochas hechas por “los reyes de La Peña”.

En su doble incursión por este territorio eligieron dos picos del escarpado sierro que se desprende de la Silla Caballo Cimero y separa los entornos de Lechugales y Arredondas: la Tabla del Pino y el Mermejo la Tabla. En ambos casos, llegaron a cumbre navegando entre la niebla.

La primera actividad, la Tabla del Pino (2.154 mts) se realizó el pasado 10 de agosto. Este pico destaca desde la distancia por su recortada y altiva silueta de pirámide truncada y añadiendo la niebla adquiere además un aspecto fantasmal e intimidante.

Para alcanzar su cima desde Brez, los “orzucos” subieron hasta el comienzo de Las Arredondas y desde allí fueron superando en una sucesión de trepadas y fuertes pendientes las inclinadas canales de Malluengu, los Truénganos y Las Grajas. Tras hollar su cumbre envueltos en la niebla, el equipo tuvo que orientarse entre canalizos para alcanzar la Horcada del Pino Cimero, único paso posible y seguro hacia la vía de descenso de la Canal de Lechugales.

Al Mermejo la Tabla subieron el pasado domingo 8 de septiembre, nuevamente un grupo de montañeros preparados y equipados para el terreno que iban a pisar. Una cresta, en apariencia imposible vista desde el pueblo de Tanarrio, nos cuentan. Orza lo hace posible trepando desde la Canal de Lechugales por un canalizo tan intrincado que hace falta ir bien informado para descubrirlo. La niebla en esta ocasión también les va a acompañar.

Emprenden el regreso por la otra vertiente aprovechando una de las increíbles trochas de rebecos que atraviesan la ladera «acongojante» de Argomosu y da acceso a la ladera de La Tabla, por donde un típico sedo de ganado, la “entrá la Tabla”, permite el acceso a Untuje y de ahí el regreso a Tanarrio.

Nuestro querido compañero Antonio Martin hace una detallada descripción de ambas rutas a través de una galería de imágenes en la que se pueden apreciar el nivel de dificultad así como el recorrido realizado por los montañeros.

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