FIN DE UN CAMINO DE SANTIAGO MUY ESPECIAL

Por fin pudimos decir aquello de «llegamos a Santiago», tras dos jornadas que completaban las etapas desde Melide hasta Monte do Gozo, el Grupo de Montaña Orza, cumplió con el recorrido desde el Puente de Santiago de Irún, que inició un dos de abril de 2015.

Una suerte de sensaciones las vividas por todos los participantes este fin de semana. Más intensas si cabe al llegar a la Plaza do Obradorio, donde finalmente cumplíamos con nuestro peregrinaje el pasado 16 de septiembre.

En nuestras mochilas ya más de 800 km recorridos, ni se sabe cuántos pasos y un montón de experiencias, que si nos ayudan a ser mejores personas y buenos montañeros, podemos dar por bien andados, tal y como dice nuestro presidente Ignacio Mantecón.

Muchos socios y amigos del Club, nos han acompañado en este tiempo, desde Irún, la gran mayoría, también los que se «engancharon» en algún punto del recorrido y muy especialmente aquellos que por un motivo u otro no pudieron continuar con nosotros. Os queremos dar las gracias a todos. Qué bonito ha sido caminar juntos.

Para el recuerdo ya las bonitas etapas del inicio en tierra Vasca, donde todo era novedad y aún nos parecían un mundo los kilómetros que teníamos por delante. Redescubrir la belleza de nuestra costa a lo largo del litoral fue todo un lujo, así como el poder conocer los bonitos pueblos que la jalonan. Sus gentes, sus costumbres, y sus vinos. Cuanta riqueza cultural y gastronómica tenemos.

Especial fue también recorrer nuestra Tierruca desde Castro Urdiales hasta Unquera. «Jugábamos» en casa y eso nos hacía «sacar pecho» y completar las etapas con más ilusión. Fue para nosotros muy especial llegar a Güemes, al Albergue del Abuelo Peuto, donde un viejo amigo del Club nos esperaba, Don Ernesto Bustio, viajero empedernido y tenaz trabajador en pro de un mundo más justo.

La hermana Asturias fue la siguiente provincia en atravesar, llegándonos hasta Oviedo donde enlazamos con el Camino Primitivo, el primero y más montañero de todos. Llanes, Gijón, Villaviciosa o Colunga, donde nuestros amigos de la A.D.C La Huella salieron a recibirnos a nuestra llegada.

Y finalmente Galicia que nos dio la bienvenida en Semana Santa con días de sol espléndido. Grandas de Salime, A Fonsagrada, O Cádavo Baleira, Lugo y Ferreira. Nos permitió, esta parte final del recorrido, compartir Camino con peregrinos venidos de todas partes del mundo. Canadá, Indonesia, Filipinas, Colombia, Estados Unidos, Sudáfrica y vivir algo tan enriquecedor como conocer otros puntos de vista, otras historias y otras vidas, y el encontrarse al final de cada etapa con ellos y brindar por cada reto superado. Es la Magia del Camino sin duda. Nos hace a todos iguales.

«Si no cambiamos no crecemos. Si no crecemos, realmente no vivimos» Gail Sheehy

Sin duda, toda una experiencia la de este Camino del Norte, que esperamos haya cumplido con las expectativas de todos los peregrinos que nos han acompañado. Unos por motivos religiosos, otros por motivos espirituales, deportivos, … si completar este Camino en algo nos ha cambiado, entonces es que lo habremos hecho bien.

Pero, realmente, aun no hemos terminado, tenemos la firme decisión de concluirlo en el 2020 como marcan los cánones, llegando a Fisterra y cumpliendo con todos los rituales requeridos. Bañarnos en la playa de Langosteira, quemar las botas y contemplar la puesta de Sol en el Fin del Mundo…

Pero eso…ya os lo contaremos…

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